Inmunoterapia y Yin Yang

26.01.2024

La propuesta de que la acupuntura puede ser un aliado en la facilitación de la "normalización inmunológica" abre un nuevo capítulo en la medicina, uno donde las técnicas antiguas y la ciencia moderna se entrelazan para ofrecer soluciones más integradas y armónicas para el tratamiento de enfermedades. Esta perspectiva no solo amplía nuestro arsenal terapéutico, sino que también nos invita a reconsiderar nuestras nociones de salud y enfermedad, reconociendo el potencial de métodos que trabajan en armonía con los ritmos naturales del cuerpo.

Cuando el estado estacionario del sistema inmunitario pasa de un estado equilibrado a uno tolerogénico, la inmunidad insuficiente permite la infección crónica y el cáncer[i].

La observación de que el uso de fármacos inmunomoduladores en tratamientos clínicos puede desencadenar efectos adversos en la dirección opuesta es un fenómeno que encuentra un sorprendente paralelismo en la teoría del Yin y el Yang de la medicina tradicional china. Esta teoría, que es fundamental en la medicina china, sostiene que el Yin y el Yang son dos fuerzas opuestas pero complementarias que se encuentran en todas las cosas y que son necesarias para mantener el equilibrio y la armonía en el cuerpo y el universo. Según esta visión, cualquier cambio en uno de estos elementos inevitablemente afectará al otro, buscando siempre un nuevo estado de equilibrio.

Al aplicar este principio a la inmunología y, específicamente, al tratamiento del cáncer con inhibidores de puntos de control inmunitario como los inhibidores de PD-1, se puede apreciar cómo la modulación de un aspecto del sistema inmunitario (Yang) puede conducir a desequilibrios en otros sistemas o funciones (Yin). Estos fármacos, diseñados para potenciar la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas, pueden, en efecto, provocar que el sistema inmunitario se torne hiperactivo y ataque a tejidos sanos, conduciendo a enfermedades autoinmunes endocrinas y otros efectos adversos como hepatotoxicidad, problemas gastrointestinales, erupciones cutáneas y disfunción tiroidea.

En el curso del tratamiento clínico, se observó que el empleo de un fármaco singular para modificar el sistema inmunitario en una dirección determinada con frecuencia producía efectos adversos en la dirección opuesta[ii]. Los inhibidores de puntos de control inmunitario, ejemplificados por los inhibidores de la proteína de muerte celular programada 1 (PD-1), tienen el potencial de regular la inmunidad celular de las personas con cáncer. Mientras que, obstaculizar los puntos de control inmunológico como en la terapia inmunológica contra el cáncer tiende a provocar enfermedades autoinmunes endocrinas. Desde la perspectiva del Yin y el Yang, este fenómeno puede interpretarse como una alteración del equilibrio natural entre estas dos fuerzas. Al "tonificar" demasiado el Yang (la activación inmunitaria contra el cáncer), inadvertidamente se debilita el Yin (la protección y regulación de los tejidos sanos), resultando en un nuevo estado de desequilibrio que se manifiesta en forma de efectos adversos, que en inmunoterapia contra el cáncer se conoce como reacciones autoinmunitarias.

La medicina tradicional china abordaría esta situación buscando restaurar el equilibrio entre el Yin y el Yang, no solo enfocándose en potenciar la capacidad del cuerpo para combatir el cáncer, sino también en fortalecer los sistemas que puedan verse afectados negativamente por este aumento de actividad.

Bibliografia

[i] Kubes P, Jenne C. Respuestas inmunitarias en el hígado. Annu Rev Immunol 2018; 36:247-77

[ii] Kroschinsky F, Stolzel F, von Bonin S, Beutel G, Kochanek M, Kiehl M, et al. ; Grupo Colaborativo de Cuidados Intensivos en Pacientes Hematológicos y Oncológicos (iCHOP). Nuevos fármacos, nuevas toxicidades: efectos secundarios graves de la moderna terapia dirigida e inmunoterapia contra el cáncer y su tratamiento. Cuidado de la Crítica 2017